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domingo, 5 de noviembre de 2017

ASÍ FUE EL PROYECTO "ALBANTA" - AUTE CANTA EN DIRECTO

Hoy en el "buen día" que vengo dando, todos los días, 
en mi muro de facebook –desde hace ya más de cuatro años–
he recuperado y compartido la canción "Albanta"
de Luis Eduardo Aute. Con ese motivo me ha parecido
oportuno retomar este "cuelgue" que publiqué hace tiempo 
aquí donde "Cantamos como quien respira".

A lo largo de mi vida he tenido y he sentido varias pasiones que siempre se han encontrado y han convivido inseparablemente, dos de ellas son la CANCION y la PEDAGOGÍA; en realidad ambas han sido los ejes sobre los que ha girado siempre mi trabajo, mi pensamiento y, sobre todo, mis sueños –llamémosle "proyectos"–.

Uno de esos proyectos, entretejido en el encuentro de la canción con la pedagógía, surgío en 1992 y le llamé así:


Efectivamente, a aquel proyecto le di el nombre de ALBANTA, título de la canción que LUIS EDUARDO AUTE compuso y grabó en 1978.

No podía ser de otra forma: ALBANTA era la esperanza, el futuro, el sueño posible...; la posibilidad de un mundo y de una realidad que tenemos la obligación de construir donde «AMAR SEA LA FLOR MÁS PERFECTA QUE CREZCA EN NUESTRO JARDÍN»...

Eso era básicamente lo que queríamos transmitirles a los profesores y profesoras, y a los alumnos y alumnas de Educación Infantil y Primaria, que desearan participar en el Proyecto ALBANTA.
Ilustración de Jesús Gabán.

Creé y coordiné el Proyecto con un maravillo equipo de maestros, maestras e ilustradores y, por supuesto, en todo momento estuve en contacto con Aute para irle contando la buena marcha del asunto.

Cuando ya estuvo concluida la elaboración de los materiales y de las orientaciones didácticas de todo el proyecto, decidimos hacer un vídeo de presentación. Hablé con Eduardo y lo grabamos en su casa; fue allí donde me hizo un hermoso regalo que jamás olvidaré: cantar a la guitarra su canción tras una explicación breve que yo mismo ofrecí sobre el origen y los objetivos del Proyecto.

Ese vídeo es el siguiente:



«Yo se que allí,
allí donde tu dices,
vuelan las alas del agua
como palomas de escarcha
y el mar no es azul
sino vuelo de tu imaginación
en Albanta.

Que aquí, ya tú lo ves,
es Albanta al revés...

Yo se que allí
allí donde tu dices,
no existen hombres que mandan
porque no existen fantasmas
y amar es la flor
más perfecta que crece en tu jardín
en Albanta.

Que aquí, ya tú lo ves,
es Albanta al revés...»
("Albanta". Luis Eduardo Aute).

Como curiosidad complementaria os cuento que uno de los materiales que publicamos fue precisamente un cuento al que llamamos precisamente "ALBANTA". Ésta fue su cubierta;


Valgan todas estas evocaciones que estoy haciendo hoy para denunciar creativamente las ineptitud, la ineficacia y la insensibilidad democrática del actual Ministerio de Educación que, entre otras de sus desafortunadas y caóticas decisiones ya se cargó, en su anterior legislatura, por ejemplo, la Educación en la Ciudadanía, es decir, la educación responsable en los grandes valores democráticos dentro de nuestra escuelas....

Y es que está claro, lo que se está produciendo, hoy por hoy en nuestro país, es lo que Aute dice en el estribillo de su canción:

«Que aquí, ya tú lo ves, es Albanta al revés...»

martes, 24 de octubre de 2017

CANCIÓN Y LITERATURA - BASE DE DATOS: ISABEL ESCUDERO.

Dentro de la sección del Blog dedicada a ofrecer una "base de datos" referida a la "poesía cantada" de nuestros grandes poetas, hoy vamos a centrarnos en torno a la gran poeta ISABEL ESCUDERO, fallecida el pasado mes de marzo; poeta con la que tuve el placer y el lujo de disfrutar de su sensibilidad y de su amistad.

ISABEL ESCUDERO

Antes de ofrecer el listado de poemas de ISABEL ESCUDERO que han sido musicalizados y cantados, voy a reproducir dos fragmentos de dos artículos dedicados a Isabel; considero que son dos hermosas aproximaciones a su personalidad y a su obra.

«A ISABEL ESCUDERO (Quintana de la Serena, Badajoz, 1944) los poemas le bajaban del aire en bandadas para comer de su mano. Por eso son breves. Por eso se remueven inquietos en una página, esa jaula de papel, hasta que viene alguien y, recitándolos, cantándolos, los lanza de nuevo hacia el cielo. Por eso todos pían, gorjean, crascitan, crotoran, silban: una algarabía sus libros se abran por donde se abran, una fiesta del canto común (de la razón común, de la razón desmandada), una reivindicación de esa libertad superior que consiste en tener la cabeza a pájaros (la que tienen los árboles y los niños; o don José Bergamín y don Antonio Machado; o los romances anónimos y las diversas manifestaciones del folclore). Isabel denominaba a esos poemas harapos, farolillos, candiles, aullidos, coplas libertarias, adivinanzas, olvidos, estampas, cantares, haikus, proverbios, mínimas, bromas, cifras, aromas, proverbios o juegos: las especies de su gran corazón ornitológico, a las que alimentaba con palabras nutritivas hasta que, y ese era su objetivo, pudieran independizarse de ella y desplegar las alas más allá de su vista.

Isabel Escudero fue profesora de la Facultad de Educación de la UNED, co-responsable de la mítica revista “Archipiélago”, compañera de Agustín García Calvo y autora de media docena de libros inagotables: entre otros, “Fiat Umbra” y “Nunca se sabe”, en la editorial Pre-Textos, “Cifra y Aroma”, en Hiperión, o “Cancionero didáctico: cántame y cuéntame”, publicado por la Uned.» (Jesús Aguado. Diario “El País”. 9 de marzo de 2017.)

«Frecuentemente, en los recitales de ISABEL ESCUDERO, salías herido o con alguna de sus coplas o cantares clavado en una pared del cerebro, unas palabras que desvelaban un secreto que hasta entonces no habías sabido enunciar pero que, gracias a que estabas hecho de lo mismo que ella, gracias a que ella tenía el talento o la magia de leer lo invisible, quedaba ya para siempre descubierto. "Yo sé que me moriré algún día/ Si no lo supiera/ no me moriría".

En los poemas de Isabel Escudero las cosas hablan, no dejan de hablar, las cosas concretas de la vida: cuando aparece un concepto, es para hacerlo trizas. "El juego del Amor es / un juego tan complicado, / que el que pierde no sabe / cual de los dos ha ganado". Y su magia consiste en aplicar una lupa que desvele el secreto del mundo: "En una gota de agua / caben tres ríos. / Y en cada instante / el infinito". Para abrazar esa colección de secretos, es necesario liberarse de todo ideal capcioso, de las mentiras de la realidad, de toda fe: "Llevo la fe prendida / con alfileres / para que cuando sople el aire / se me la lleve". La verdad del aire contra la mentira de la fe. Eso era, eso es la poesía que escribió –que cazó en el aire para todos nosotros– Isabel Escudero (Juan Bonilla. Diario “El Mundo”. 8 de marzo de 2017.)

ISABEL ESCUDERO 
y AGUSTÍN GARCÍA CALVO 

(Fotografía de Carlos Bullejos.)


POESÍA CANTADA DE ISABEL ESCUDERO

AMANCIO PRADA.
Disco: "De la mano del aire" (2015).
– "Nana de cupido" (Música: Amancio Prada).
Disco: "Dulce vino del olvio" (2015).
– "Ya verás muñeca" (Música: Amancio Prada).
Disco: "La palabra más tuya" (2015).
– "Ya verás muñeca" (Música: Amancio Prada).
ANTONIO SELFA.
Disco: "De la mano del alba" (2015).
– "De la mano del alba" (Música: Antonio Selfa).
Disco: "Nunca se sabe" (Colectivo) (2014).
– "Un gallo es un ángel" (Música: Javi Sanmartín).
Otros poemas musicalizados por Antonio Selfa:
– "Jardín loco" (Música: Antonio Selfa).
– "Regalo de Abril" (Música: Antonio Selfa).
– "Canción sin causa ni fin" (Música: Antonio Selfa).
– "¿Adónde irá el pájaro?" (Música: Antonio Selfa).
– "¿Qué querrá de mí?" (Música: Antonio Selfa).
– "Rumbita de los doctores" (Música: Antonio Selfa).
– "Condiciones de luna" (Música: Antonio Selfa).
– "En el aire queda" (Música: Antonio Selfa).
– "La avena loca" (Música: Antonio Selfa).
– "Voz de seda" (Música: Antonio Selfa).
– "Ropita tendía" (Música: Antonio Selfa).
– "Si te llamo" (Música: Antonio Selfa).
DANIEL MATA.
Disco: "Poesía cantada" (2010).
– "Audiovisual" (Música: "Daniel Mata).


QUESIA.
Disco: "Nunca se sabe" (Colectivo) (2014).
– "Arando" (Música: Javi Sanmartín).
Disco: "Cifra y aroma" (2015).
– "Cifra y aroma" (Música: Quesia Bernabé).
– "Cerezas a manojos" (Música: Quesia Bernabé).
– "Dice el cielo" (Música: Quesia Bernabé).
– "La seda del almendro" (Música: Quesia Bernabé).
– "Adónde irá el pájaro" (Música: Quesia Bernabé).
– "La vida es lo que se pierde" (Música: Quesia Bernabé).
– "Condiciones de luna" (Música: Quesia Bernabé).
– "Olivo" (Música: Quesia Bernabé).
– "De memoria" (Música: Quesia Bernabé).
– "En medio de la noche" (Música: Quesia Bernabé).
– "Sonámbula luna" (Música: Quesia Bernabé).
– "Cayó al pozo la luna" (Música: Quesia Bernabé).
– "Me alcanza" (Música: Quesia Bernabé).
– "Amor a muerte" (Música: Quesia Bernabé).
– "A la sombra de un burro" (Música: Quesia Bernabé).
– "El árbol me llama" (Música: Quesia Bernabé).
– "Alma mía" (Música: Quesia Bernabé).
– "El cadáver de mi amor" (Música: Quesia Bernabé).
– "Solo con verlo" (Música: Quesia Bernabé).
– "La avena loca" (Música: Quesia Bernabé).
– "Se aquieta el alma" (Música: Quesia Bernabé).
– "Cascabel" (Música: Quesia Bernabé).



SINE DIE (Paco y Juan Fernández)
Disco: "Al punto de amanecer" (2001).
– Romancillo del manojito de cerezas.
Disco: "Mientras llega el invierno" (2006).
– Romancillo sefardí.
– Canción sin causa.


VARIOS INTÉRPRETES
Disco: "Nunca se sabe" (2014).
– José Saborit: "Nunca se sabe" (Javi Sanmartín).
– Laura Rausell: "En el cielo malva" (Javi Sanmartín).
– David Pareja: "Flor del olvido" (Javi Sanmartín).
– Lola Mascarell: "Lluvia de primavera" (Javi Sanmartín).
– Manuel Ramírez: "Eso de la muerte" (Javi Sanmartín).
– Rosa M. Artero:  "Flor de azafrán" (Javi Sanmartín).
– Vicente Gallego: "Miserere" (Javi Sanmartín).
– Concha Martínez: "Despertar" (Javi Sanmartín).
– Javi Sanmartín: "Distancia (Javi Sanmartín).

martes, 17 de octubre de 2017

DESDE MI ATALAYA. «PEQUEÑA HISTORIA DE UN GRAN PROYECTO QUE EMPIEZA A HACERSE REALIDAD.»


En el año 2003 me reencontré con Antonio Mata y recuperamos una amistad surgida en los setenta. Reencuentro que tuvo lugar con motivo de la edición de mi libro "De la memoria contra el olvido. Manifiesto Canción del Sur".

En 2014, pocos días antes de morir, Antonio me llamó por teléfono para comentarme que le gustaría publicar un libro de poemas y para pedirme si yo podía ayudarle a realizar su deseo. Por supuesto lo dije que sí aunque desconocía totalmente lo que podía haber escrito desde que a finales de los años setenta había dejado la canción.

Aquel deseo de Antonio no pudo realizarse entonces porque, lamentablemente, murió a los pocos días de que hablamos por teléfono. No obstante su deseo permaneció en mi como un "deber"; como una especie de justo compromiso con un amigo –gran poeta– que amaba muy profundamente la canción.

Pasaron unos meses y Concha –su compañera– un buen día me hizo llegar unas carpetas repletas de poemas escritos por Antonio, la gran mayoría manuscritos y muchos de ellos ilustrados.

Tener entre mis manos, y poder ver y leer todo ese conjunto de poemas fue para mí –desde el principio– muy emocionante, no solamente por su calidad literaria, sino, sobre todo, por tratarse del testimonio de un gran creador que, aún en la marginalidad y en el anonimato, nunca dejó de escribir hermosos poemas y canciones. 

Fue entonces cuando me puse a llamar a distintas "puertas institucionales", fundamentalmente andaluzas, pidiéndoles que me ayudaran económicamente a poner en marcha y publicar el poemario de Antonio. Yo no tenía, ni tengo medios personales para hacerlo. En ninguna de las puertas a las que llamé tuve respuesta. La obra de Antonio,  no les interesaba.

Pasado un tiempo –y con enorme frustración– hablé con Concha y ante mi incapacidad para poder hacer realidad el sueño de Antonio, quedamos en que le devolvería las carpetas que me había hecho llegar con la obra inédita del amigo poeta cantautor.

Aquel momento coincidió con el traslado de casa que he realizado recientemente, y con el inicio de la escritura de mi libro "Mi vida entre canciones"; motivos por los que fui atrasando y, finalmente, me olvidé de devolverle a Concha las carpetas.

Ya en la nueva casa, al abrir una de las cajas transportadas, me reencontré con los poemas de Antonio Mata y tomé la decisión de que en cuanto acabara mi nuevo libro retomaría el de Antonio para editarlo fuera como fuera, o sea, para cumplir su deseo contra viento y marea.

Pensé en pasar absolutamente de las instituciones y de "mendigarles" una ayuda, y en aventurarme a poner en marcha una campaña de "verkami" como la que acababa de emprender y concluir con éxito para la edición de "Mi vida entre canciones".

Hablé con Concha, se lo consulté, le pareció bien, y el día 19 de Septiembre lancé la campaña. Una campaña que estoy viviendo intensamente porque no está siendo nada fácil teniendo en cuenta que Antonio Mata es prácticamente desconocido, y que el "ejercicio de la memoria" en nuestro país suele brillar por su ausencia.

La campaña de "verkami" ha ido muy bien gracias a 89 amigos y amigas que han colaborado y me están ayudando. Amigos y amigas, la mayoría, a los que personalmente me he dirigido –a veces con cierto descaro– pidiéndoles directamente y sin rodeos su colaboración.

En este momento faltan 30 euros para llegar al 100% del objetivo propuesto –3000 euros– que hará posible la edición del libro. A partir de ahí, en los días que falten para concluir la campaña de "verkami" seguiré solicitando nuevas aportaciones para la edición de un disco con canciones inéditas de Antonio, que él no soñaba, pero que yo si que sueño en regalarle. ¡Ojalá sea posible!

lunes, 9 de octubre de 2017

UNA LOCA Y APASIONANTE AVENTURA: «VEINTE AÑOS DE CANCIÓN EN ESPAÑA (1963-1983)».

(Texto tomado del capítulo 19 del libro 
"Mi vida entre canciones")

En el año 1983, mientras publicaba la biografía de Carlos Cano y poníamos en marcha la Asociación de la Música Popular, inicié también una aventura apasionante. Quizá de las más apasionantes que he vivido en «mi vida entre canciones». Me refiero a los tres años que dediqué a la creación y posterior publicación de los cuatro volúmenes de «Veinte años de canción en España (1963-1983)».


En aquel momento, mientras mi casa se iba llenando de vinilos (todos relacionados, directa o indirectamente, con la «canción de autor»), en mi sensibilidad y mi memoria auditiva se acumulaban miles de canciones que revoloteaban alborotadas. Era como si aquel universo sonoro, musical y poético, me hubiera invadido definitivamente. Canciones que se entremezclaban y se fundían entre sí, aportando cada una, desde su individualidad, nuevos matices y perspectivas a las otras. Y todo ello introduciéndome en el conocimiento sensitivo de la realidad, o sea, de la vida, sin racionalismos; a golpe de sentimientos y latidos. 

Aquel acercamiento activo que mantuve con nuestra «canción de autor» fue tan intenso y tan plural, que llegué al convencimiento (que hoy sigo manteniendo) de que, con el paso de los años, nada relacionado con la vida y la existencia humana le había sido ajeno. O lo que es lo mismo, que toda la realidad humana, en todas sus vertientes y manifestaciones, había sido cantada.

Frente a este convencimiento, que en realidad era una intuición, sentí la necesidad de comprobarlo objetivamente y pensé que la mejor forma de hacerlo era a través del análisis y la clasificación temática de esas miles de canciones para, luego, relacionarlas entre sí, buscar sus posibles complementariedades y, a partir de ahí, elaborar un pensamiento global referido a cada uno de los temas seleccionados. De hecho, en 1975, en el libro «Nueva canción: disco fórum y otras técnicas», ya había iniciado algo similar, aunque con menos discos y menos canciones.

El trabajo a realizar estaba claro y era una investigación realmente provocadora. Tenía muy claros sus objetivos y disponía de una gran parte del material discográfico que necesitaba para iniciarlo. El problema que se me planteaba era cómo llevarlo a la práctica. Era un trabajo muy intenso y, teniendo en cuenta los medios de que disponía en aquel momento, resultaba una auténtica locura, sobre todo teniendo en cuenta que, por ejemplo, en aquel momento no podía disponer de un ordenador y no me quedaba otra alternativa que acudir a la más pura artesanía. Menos mal que ahí estuvieron Tonona, que se entregó al proyecto en cuerpo y alma (sin ella habría sido imposible) y María José Garralón, amiga de toda la vida y amante de la «canción de autor» gallega que nos estuvo ayudando en todo lo que pudo.

Ilustraciones de Luis Eduardo Aute
para el primer volumen de "Veinte años de canción en España"
y de Amalia Avia para el tercer volumen.

Diseñamos una ficha que incluiría la letra de cada canción, su autor, el disco al que pertenecía y la referencia temática. Si la canción estaba compuesta en catalán, en euskera o en gallego, la ficha se duplicaba, una en castellano y otra en la lengua correspondiente. Imprimimos varios miles. Nos compramos unos ficheros metálicos donde poder ir guardándolas debidamente clasificadas y ¡a trabajar! 

Lo primero que hice fue un listado de temas relacionados con la identidad humana (sobre todo desde la perspectiva de los valores básicos) y con la realidad social vivida en aquel momento en nuestro país. Temas que, a lo largo del proceso de investigación, se fueron concretando y ampliando. Entre ellos, la libertad, la igualdad, el amor, la solidaridad, la amistad, el miedo, la vida y la muerte; o temas relacionados con problemas concretos como la pobreza, la represión, la guerra, la violencia, la emigración y la destrucción de la naturaleza.

A partir de ahí nos pusimos a trabajar intensamente en la elaboración del fichero. Nuestra hija Dácil había nacido y ya éramos seis en la familia.

En el curso de la investigación fueron surgiendo problemas que tuvimos que afrontar con mucha imaginación e invirtiendo todos nuestros ahorros. Tuvimos que buscar y pagar a traductores para los textos catalanes, vascos y gallegos que en los discos no venían en versión castellana; tuvimos que transcribir canciones escuchándolas varias veces porque las letras no se incluían en las carpetas de los discos; realizamos varios viajes para ampliar la información y comprar algunos discos importantes que nos faltaban y que eran difíciles de conseguir en Madrid. En fin, un trabajo duro y de muchas horas que en realidad nos resultó muy gratificante. Tonona y yo éramos muy conscientes de que merecía la pena lo que estábamos haciendo.

De aquellos viajes que hicimos para completar la información y nuestra discoteca recuerdo en especial, por lo mucho que me impactó, el de San Sebastián. Conseguimos una entrevista con Antton Valverde, tremendo cantautor del que me había hablado Xabier Lete. Nos citamos en el taller de artes gráficas que dirigía y el encuentro fue sencillamente maravilloso. En poco tiempo me ofreció una visión global deslumbrante de la canción vasca. ¡Cuánto aprendí aquel día y cuánto se reforzó en mí la admiración que ya sentía por la canción en euskera! Al día siguiente nos pasamos toda la mañana y parte de la tarde buscando y comprando los discos que Antton nos había recomendado. Compramos hasta quedarnos sin un céntimo e inmediatamente nos volvimos a Madrid. Recuerdo el regreso devorando aquellas carpetas y deseando llegar a casa para poder escuchar los discos: Maite Idirin, Txomin Artola, Aitor Badiola, Iñaki Eizmendi, Errobi, Gorka Knorr, Imanol, Oskorri, Peio Ospital y Pantxoa Carrere, Urko. ¡Y muchas más traducciones por hacer!

Pasados varios meses, cuando tuvimos hechas y clasificadas la mayoría de las fichas, me puse a trabajar en cada uno de los temas seleccionados. Primero analizaba el contenido poético de cada canción y anotaba el aspecto o la dimensión temática que abordaba; después establecía las relaciones temáticas que me iba encontrando entre ellas y, por último, redactaba un ensayo sobre el tema propiamente dicho que incluía los textos poéticos que lo fundamentaban. Redacción escrita a máquina, corregida y vuelta a escribir. Ese fue realmente el momento en que sentí la necesidad de darle las gracias a la vida por haberme permitido aprender mecanografía durante el tiempo que estudié para perito mercantil. Como ya conté anteriormente, esa fue la única asignatura que me interesó en mi paso por la Escuela de Comercio.

Ilustraciones de Isabel Villar
para el cuarto volumen de "Veinte años de canción en España"
y de Rafael Alberti para el segundo volumen.

Mientras realizaba todo ese trabajo, primero me preocupó y luego llegó a obsesionarme qué hacer con los resultados de aquella investigación para que no se quedara en casa o, en otras palabras, qué hacer para darla a conocer y compartirla. En aquel momento empezaba a tener muy claro que el resultado que iba obteniendo era de tal magnitud que superaba con creces la posibilidad de publicarlo en un solo libro. Pensaba que, en caso de editarse, habría que hacerlo, al menos, en cuatro volúmenes.

Inmerso en aquella preocupación y rodeado en casa de fichas, discos y canciones, tuve la suerte de conocer a otro maravilloso personaje que compartía muchas de mis locuras, Javier Aisa. Javier era el coordinador del consejo de redacción de la Editorial ZERO de Madrid (Grupo Cultural Zero), una editorial que había surgido durante la transición y que era heredera ideológica de la mítica editorial ZYX que había sido clausurada a la fuerza por el gobierno en 1969. Le conté a Javier la investigación que estaba haciendo y él, que también amaba la «canción de autor», me propuso publicar el proyecto en su editorial aunque teniendo en cuenta que era una empresa pequeña, prácticamente familiar, y con muy pocos medios. No obstante, le pareció bien lo de publicarlo en cuatro volúmenes. El trabajo realizado, según él, lo merecía. Como os podréis imaginar, sin dudarlo ni un segundo y sintiéndome un ser de lo más afortunado, le dije que sí y firmamos el contrato.

Y así fue. A la investigación la llamamos «Veinte años de canción en España (1963-1983)» y la publicó el Grupo Cultural Zero en cuatro volúmenes que fueron saliendo anualmente entre 1984 y 1987. 

Dos años después, Javier Aisa, por desgracia, tuvo que cerrar la empresa y los libros pasaron a formar parte del catálogo de Ediciones de la Torre. Jose María Gutiérrez de la Torre, su fundador y director, reeditó los cuatro volúmenes en 1989. La vida ha sido buena y tierna conmigo, jamas podré agradecerle su generosidad tanto como se merece.

NOTA: UNO de los ejemplares de estos libros –totalmente agotados– voy a ofrecerlo próximamente como "recompensa muy especial" dentro de la campaña de "verkami" que he lanzado recientemente para hacer posible el libro-disco "EN LA RAÍZ DEL SILENCIO. CON ANTONIO MATA". Ver la campaña en el siguiente enlace: